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La última convocatoria de Luis de la Fuente llega en un momento que ya no admite demasiadas lecturas abiertas, porque el Mundial de 2026 empieza a sentirse cerca y cada lista funciona casi como un ensayo general donde todo cuenta. Entre novedades, pruebas llamativas como la de los cuatro porteros y un bloque que se mantiene bastante reconocible, lo que más ruido ha generado no es tanto quién está, sino quién se ha quedado fuera.
Una lista continuista… con algún experimento inesperado
De entrada, De la Fuente vuelve a apoyarse en lo que ya le ha funcionado, manteniendo el núcleo del equipo campeón de Europa y reforzando así su condición de favorito de cara al Mundial 2026. Aun así, el seleccionador ha introducido piezas nuevas como Joan García o Víctor Muñoz, movimientos que responden tanto a rendimientos recientes como a la necesidad de ampliar el abanico.
Ahora bien, lo que realmente ha llamado la atención ha sido la presencia de cuatro porteros. No es algo habitual y el propio técnico lo explicó como una forma de observar dinámicas internas, convivencia y competitividad. Más que una rareza, parece una prueba con intención, pensando en un Mundial que podría traer escenarios poco habituales.
Ausencias que no pasan desapercibidas
Si hay un nombre que genera consenso en el debate, ese es el de Gavi. Su regreso tras una lesión larga ha sido reciente y su presencia en la lista parecía precipitada, aunque eso no evita que su ausencia destaque. Es uno de esos casos en los que el tiempo marcará todo.
En una línea distinta aparece Koke, que está firmando una temporada muy sólida en el Atlético. Ha asumido responsabilidades y su rendimiento ha sido constante, lo que hace más llamativa su ausencia. Aun así, su experiencia juega a su favor y sigue siendo un perfil que el seleccionador valora.
Otro caso que sorprende es el de jugadores versátiles y en buen momento, como es el caso de Eric García, que ha rendido a gran nivel en varias posiciones. Su exclusión no parece responder a un bajón de rendimiento, lo que alimenta la sensación de que la competencia en ciertos puestos está más igualada que nunca.
Rendimiento alto, premio aplazado
Hay futbolistas que están haciendo méritos evidentes y, sin embargo, tendrán que esperar. Marco Asensio, por ejemplo, ha recuperado protagonismo en Turquía con cifras muy llamativas, algo que le vuelve a colocar en el radar. Aun así, su irregularidad en etapas anteriores sigue pesando en la evaluación.
En una situación similar se encuentra Moleiro, una de las irrupciones más frescas del curso, cuyo impacto en el Villarreal ha sido inmediato, aportando ese punto de desequilibrio y creatividad que ha devuelto a los amarillos a la pelea por las apuestas Champions un año más. Aun así, ni siquiera las bajas en su posición le han abierto la puerta en esta ocasión, una señal bastante clara de que el margen, ahora mismo, es mínimo y cada decisión pesa más que nunca.
Entre decisiones técnicas y mensajes de fondo
Más allá de nombres concretos, la lista deja entrever una idea bastante firme. De la Fuente prioriza el grupo, la dinámica interna y la confianza acumulada. No parece dispuesto a hacer cambios bruscos a estas alturas, salvo que el rendimiento obligue de forma clara.
Al mismo tiempo, hay un mensaje implícito para los que no están: el tren no se ha ido, pero cada vez reduce más la velocidad. Jugadores como Morata o algunos habituales en ciclos anteriores siguen en la conversación, aunque ahora mismo parten desde atrás.









