El empresario murciano, Tomás Olivo, propietario entre otros del Centro Comercial La Cañada Shooping de Marbella, es el séptimo español más ricos el mundo, según datos de la lista Forbes hasta el pasado mes de mayo. Propietario del 5% del Unicaja Banco y de decenas de centros comerciales repartidos por toda España, tiene una fortuna oficial de 1.800 millones de euros. Sólo le superan Amancio Ortega, su hija Sandra (5.000 millones de euros); el dueño de Ferrovial, Rafael Del Pino y Calvo-Sotelo (4.000 millones); el propietario de Iberostar, Miguel Fluxà Roselló (2.600 millones); el fundador de Mercadona, Juan Roig (2.300 millones); el empresario e inversor Juan Abelló (1.900 millones). Y supera a la empresaria Alicia Koplowitz (1.700 millones).
Tomás Olivo es el propietario de General de Galerías Comerciales, una socimi dueña de un decena de centros comerciales y suelos en España valorados en 2.500 millones de euros. Al superar el 5% de Unicaja, Olivo se convierte en el segundo accionista de la entidad financiera, por detrás de la Fundación Bancaria Unicaja (49,68%) y por delante del holding Indumenta Pueri, ligada a Mayoral (5.00%), la gestora Santander Asset Management (4,946%), el fondo de inversión americano Fidelity (3,713%), Santalucía Seguros (3,203%) y la gestora Santander Asset Management (3,045%). Además del 5% de Unicaja, Olivo tiene paquetes de acciones de Santander, Sabadell, CaixaBank y BBVA.
El empresario, al que llaman el «rey de los centros comerciales», tiene a través su socimi los siguientes activos: centro comercial La Cañada, en Marbella; el parque comercial Nevada, en Granada; el centro comercial Gran Plaza, en Almería; el parque comercial Mediterráneo, en Almería, el centro comercial Las Dunas, en Sanlúcar de Barrameda, en Cádiz; el parque comercial Mataró Parc, en Barcelona; el centro comercial dos Mares de Murcia y El Mirador del Parque Marítimo.
Su Socimi ha comprado recientemente tres parcelas de uso terciario en el parque de Valdebebas (Madrid) con una edificabilidad de 145.794 metros cuadrados de techo comercial por un importe de 55 millones de euros. Su intención es construir en esos suelos el mayor centro comercial de España.