La defunción de un ser querido es un golpe que tambalea nuestra rutina y nos hace cuestionarnos las cosas más simples de nuestra vida. Independientemente de las causas de cualquier muerte, la falta instantánea de alguien a quien queremos es un hecho ineludible al que todos nos vamos a enfrentar a lo largo de nuestra existencia. Afortunadamente, cada vez hay más herramientas destinadas a contribuir a la gestión de los asuntos burocráticos que debemos realizar tras la defunción de un familiar.
Y es que, como miembros de una familia, cuando alguien cercano fallece nos vemos obligados a cumplimentar una serie de trámites administrativos y de procedimientos legales. A menudo suele pasar que este hecho se vive con desconcierto por ser algo alejado de nuestro día a día; también el hecho de la convalescencia por la reciente pérdida puede que nos pille en un momento en el que nuestras facultades están a medio gas. Para ello, es importante tener cierta información presente para poder contar con cierta tranquilidad ante un momento de tales características.
Lo primero que debes saber es que en el momento de la defunción de una persona, el Registro Civil (dependiente del Ministerio de Justicia) está obligado a registrar este dato en sus ficheros. Para proceder con todos los asuntos legales y administrativos que vienen después, son muchas las razones por las que tanto personas como entidades, administraciones o instituciones te pueden pedir que demuestres legalmente que esa persona ya no está, y esa es la principal función de los certificados de defunción.
Estas son las razones más comunes por las que te pueden pedir el certificado de defunción de una persona
Contar con este certificado es imprescindible para llevar a cabo algunos trámites concretos, por lo que deberás solicitar certificado defunción de manera oficial. Hoy en día, hacerlo a través de Internet es la manera más rápida, cómoda y sencilla de hacerlo, gracias a plataformas habilitadas que actúan como intermediarios entre los solicitantes y el Registro Civil, o Juzgado de Paz.
¿Pero de qué casos hablamos? Entre las más frecuentes, se encuentran el acceso a las últimas voluntades de una persona a través de su testamento, el cobro de la pensión de viudedad, el cobro o recibimiento de las herencias, la cancelación de cuentas bancarias a nombre de la persona difunta, los cambios de titularidad de una propiedad perteneciente al fallecido o el traslado de un nicho de su propiedad. También puede suceder que se necesite el certificado únicamente para presentarse ante organismos oficiales por cualquier motivo que estos puedan acreditar, por lo que presentar esta solicitud lo más pronto posible es lo mejor para acarrear con todos los trámites con la máxima efectividad posible.
Otros tipos de certificados
Pero el certificado de defunción no es el único que puede expedir el Registro Civil. De hecho, se trata de un registro público, por lo que cualquier persona puede acceder a una información sobre asientos, inscripciones o certificados de manera lícita y legal, según dictamina y establece el propio artículo 6 de la Ley del Registro Civil. Dicho en otras palabras: puedes acceder a la información que te haga falta y que esté en estos ficheros, entre los que se encuentra todo lo referido a nacimientos y matrimonios (además de al control de las defunciones).
De este modo, solicitar certificado matrimonio también es una realidad que tenemos todo el derecho a realizar – y también deber, si necesitamos el certificado para documentar nuestro estado civil para cualquier objetivo. Por ejemplo, e igual que en la temática de defunción, hay algunas razones por las que presentar este documento es un imperativo para poder acceder a otro tipo de trámites legales.
Un nuevo matrimonio, la separación o divorcio con nuestra ex pareja, el acceso a una herencia u obtener una pensión, entre otras motivaciones, son situaciones en las que disponer de este certificado no es una opción, sino una obligación para todos los usuarios de la sociedad sin excepción. Con ello se pretende acreditar ciertas situaciones y gestionarlas para promover un cambio, ya sean de carácter económico, civil o social. Y es que la burocracia, aunque es cierto que está viviendo una evolución constante y positiva, continúa estando por todos lados.
Lo mismo sucede con la acreditación del nacimiento de cualquier persona, que en algunos asuntos burocráticos también es necesario. Solicitar certificado nacimiento es igual de sencillo que en las opciones anteriores, y más aún ahora que Internet ha digitalizado muchos de los procesos burocráticos que realizamos para hacernos la vida mucho más fácil. Sin duda, esto ha sido un aliciente para que gran parte de la sociedad valore positivamente a la institución y confíe en un servicio que antaño podría sacar a más de uno de sus casillas.