Acompañamiento y apoyo psicológico para la tercera edad
Fuente: Málaga Buenas Noticias
Aunque la soledad que sufren las personas mayores no es nada nuevo, durante el tiempo de confinamiento han sido las que más solas se han visto. Los familiares más cercanos, para los que los tuvieran, no pudieron visitarlos como de costumbre, las escapadas matutinas para hacer los recados diarios se redujeron, y los que vivían en residencias vieron como estas se convirtieron en cárceles de dónde no podían salir.
Los besos, abrazos y miradas tornaron virtuales, pero muchas de estas personas de avanzada edad no contaban con dispositivos electrónicos ni con conocimiento mínimo para ponerlos en funcionamiento, por lo que todo se hizo más difícil para ellas.
Programa de movilización local contra la soledad de la tercera edad
Por todo lo anterior, el Área de Derechos Sociales, Cruz Roja, Fundación Harena y el Teléfono de la Esperanza, han desarrollado el Programa de movilización local contra la soledad y aislamiento social de las personas mayores, centrándose en aquellas que viven solas.
Este proyecto ha llevado tiempo (septiembre 2020 – febrero 2021) y colaboración para conocer realmente cuáles son las necesidades de este colectivo vulnerable. Una vez conocidas, las organizaciones y entidades mencionadas anteriormente han ofrecido las ayudas, recursos y prestaciones disponibles hasta el momento.
El objetivo principal del programa es movilizar y garantizar todos los recursos disponibles en el municipio malagueño para mejorar la atención a las personas mayores que viven solas, así como la adaptación progresiva de la sociedad al envejecimiento.
Las necesidades de las personas mayores de 80 años
La soledad de muchos ancianos, especialmente en los tiempos que corren, ha sido definido como un problema social de primera magnitud. Tal y como recoge el padrón de habitantes, en Málaga hay más de 9.687 personas de más de 80 años que viven solas. Aunque inicialmente este proyecto de acompañamiento e intervención psicosocial se centró en este rango de edad, posteriormente se han sumado a él los mayores de 65 años.
A día de hoy, se ha logrado trabajar con 1.060 mayores y 778 ancianos derivados de los Centros de Servicios Sociales Comunitarios. Los primeros han sido acompañados y han recibido apoyo psicológico de la mano de Fundación Harena y del Teléfono de la Esperanza, mientras que los segundos han sido valorados e informados por parte de los trabajadores sociales municipales.
Muchos de los mayores contactados han necesitado apoyo emocional y acompañamiento, y otros ABVD, es decir, ayuda para desarrollar actividades básicas del día a día. También se detectaron personas mayores del rango de edad mencionado que han comunicado no necesitar ningún tipo de asistencia.
La gran labor del voluntariado
Todos los voluntarios que han participado en el programa han recibido una formación específica para poder trabajar y abordar la realidad actual de las personas mayores. De esta forma, se ha conseguido enseñar unos conocimientos y unas herramientas comunes que han hecho posible la puesta en práctica del programa. Los voluntarios han logrado paliar sentimientos recurrentes en este colectivo: soledad, aislamiento, desesperanza…
El acompañamiento a la tercera edad, presencial o telefónico, está siendo determinante en este programa. Compartir tiempo con ellos y hacerles sentir que no están solos, son pilares clave para su mejora.
Talleres grupales e inteligencia emocional
Los talleres grupales de este programa se centran en habilidades sociales en tiempos de COVID-19. Los participantes han enseñado nociones básicas sobre el uso del móvil y se han centrado en los sentimientos de resiliencia y fortalezas personales a través del mindfulness, como la soledad sana, la inteligencia emocional o el control del estrés y ansiedad en situaciones complicadas.
Estas sesiones grupales se basan en la detección de las necesidades de las personas mayores, para luego, si fuera necesario, pasar a intervenciones individuales más personalizadas.
Gracias a este proyecto cada día son más las personas de edad avanzada que mejoran su calidad de vida y bienestar general.