
Era pleno día y no intentaron ocultar lo que estaban haciendo a la gente en la calle en La Cala de Mijas. El 12 de enero de este año, tres personas salieron corriendo de un automóvil y golpearon a un hombre antes de obligarlo a subir al vehículo y alejarse a toda velocidad. Testigos llamaron a la Guardia Civil para denunciar el hecho, y ese fue el inicio de una investigación denominada Operación Costala que ya ha llegado a su fin.
Los agentes alertaron a todas las patrullas de la provincia de Málaga para que estuvieran atentos al coche ya la persona secuestrada. Pocas horas después, un hombre que respondía a su descripción apareció a 77 kilómetros en Manilva. Había sufrido heridas graves y múltiples contusiones en el cuerpo a causa de los golpes y tenía una herida de bala en un brazo. Dijo que sus captores le habían disparado cuando escapaba de la casa en la que estaba detenido. Fue ingresado en el hospital para ser operado.
Se dice que la víctima le dijo a la policía que sus secuestradores habían exigido 100.000 euros por su liberación. Las pistas que pudo dar a la policía permitieron encontrar la propiedad en Manilva donde había estado recluido.
Las búsquedas revelan evidencia
Una vez dentro de la vivienda, los agentes vieron indicios de los delitos cometidos, incluida la bala que se disparó contra la víctima del secuestro.
Luego de esta búsqueda inicial, la policía comenzó a identificar a las personas involucradas. Ocho fueron detenidos (dos mujeres y seis hombres) en Mijas, Benalmádena, Fuengirola, Algeciras y Madrid. Se cree que todos son parte de una banda de traficantes de drogas.
En registros posteriores, la Guardia Civil también encontró un arma de fuego y el calibre coincidía con el de la bala hallada en la vivienda, unos 100.000 euros en billetes falsos y un escáner utilizado para detectar dispositivos electrónicos.
La policía cree que el dinero falsificado podría haber sido utilizado en una transacción de drogas fallida entre la víctima del secuestro y quienes lo habían incautado, y por eso había exigido 100.000 euros como condición para su liberación.
A los detenidos se les imputan los delitos de pertenencia a organización criminal, detención ilegal, lesiones provocadas y tenencia ilegal de armas.
**Fotos de la Guardia Civil.-