Ismael Almagro, padre de Sarah, la joven de Marbella que perdió manos y pies tras sufrir una sepsis meningocócica el verano pasado, hace balance.
Echa la mirada atrás en lo que le parece una década y comenta que pueden considerarse hasta afortunados. Han podido contar con el apoyo de todo un pueblo, tantos amigos, tantos colectivos, españoles y extranjeros que, a día de hoy, no cesan en su empeño de recaudar los fondos necesarios para conseguirle a Sarah unas prótesis “dignas”.
La medicina preventiva ha cobrado otro sentido en su familia y por este motivo, lleva meses luchando para sustituir la vacuna contra el meningococo C que figura en el calendario infantil de vacunación, por la vacuna tetravalente que, además de cubrir la meningitis C, combate los serotipos A, W e Y (siendo éste último el que afectó a Sarah).
De igual manera, se ha planteado con la vacuna del serotipo B, hasta que el Ministerio de Sanidad, exija su inclusión en Comisión Interterritorial de Sanidad. Posiblemente, la bajada en la incidencia de este serogrupo, se basa en la masiva vacunación por las familias, es decir, asumiendo el gasto de manera privada.
De momento, tras su reunión celebrada el pasado día 15 de marzo con D. Faustino Blanco, Secretario General del Ministerio de Sanidad, ha conseguido el compromiso de Sanidad de incluir la vacuna tetravalente en el calendario. A la espera de que esto se haga efectivo, ha solicitado la deducción en la renta para aquellas familias que quieran adelantar el gasto.
Esto último se ha conseguido para Andalucía pero él va más allá y en un escrito presentado el 1 de julio a D. Faustino Blanco pide que sea una realidad en toda España, como ya se solicitó en la reunión de marzo y en un escrito posterior.
Ismael afirma que aquí no terminan los objetivos que se ha marcado. En Septiembre, con el apoyo de la asociación Somos Tu Ola, comenzará una campaña para exigir la mejora del catálogo Orto Protésico de la sanidad pública. Considera imprescindible subir el nivel de las piezas que se ofrecen, conseguir la aceptación de una cofinanciación e implantar un estudio específico para cada paciente. “Las necesidades de una persona joven y activa que pierde todas sus extremidades son muy diferentes a las de una persona de 80 años que pierde una.” Esto también se planteó en la citada reunión y se concibió como viable.
Sarah Almagro está muy cerca de conseguir su primera meta y espera poder estrenar sus manos biónicas antes de que acabe el verano.
La siguiente meta será afrontar un trasplante de riñón, que está pensada para el mes de septiembre.
La familia de Sarah Almagro hace balance después de un año de la batalla para volver a la normalidad
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