Con el paso de los años la agricultura ha ido avanzando a importantes pasos en todos los conceptos. La modernización del sector no solo obliga a nuevas maquinarias y a nuevos métodos para lograr beneficios sin afectar al medioambiente. Esto ha generado más interés sobre cómo dedicarse a la profesión y a abogar, cada vez más, por la agricultura sostenible. En España las estadísticas demuestran los pasos agigantados que se están produciendo en los agricultores para adoptar un tipo de cultivo que no dañe el suelo y que sirva para reducir el impacto ambiental.
En este caso en España se están implementando las políticas de la Unión Europea para promover la agricultura sostenible con buenas perspectivas a un mediano plazo de tiempo.
El actual marco legal de las políticas agrícolas sostenibles en España se asienta en apartados claves ya puestos en marcha:
–La Política Agrícola Común (PAC). Es fundamental para promocionar la agricultura sostenible en España. Se establecen directrices y proporciona apoyo financiero para ayudar a los agricultores a adoptar prácticas agrícolas sostenibles.
-El Plan Nacional de Agricultura Sostenible. Se trata de una estrategia diseñada para promover y orientar el desarrollo de la agricultura sostenible. Va desde una gestión más eficiente del agua hasta la protección del suelo y reducir el uso de productos químicos.
-La Estrategia Española de Agricultura Ecológica. Su fin básico es promover la producción y el consumo de alimentos ecológicos en España. Se aconseja aumentar la superficie dedicada a estos cultivos y potenciar en los agricultores estas prácticas ecológicas. También proporciona apoyo financiero y asesoramiento técnico a los agricultores que apuesten por ella.
-Los Programas de Desarrollo Rural (PDR). Son instrumentos de financiamiento y apoyo que se implementan a nivel regional en España. Dan ayuda económica y asesoramiento técnico a los agricultores, abarcando objetivos como la conservación de recursos naturales, la diversificación de cultivo y el desarrollo de cadenas de valor sostenibles.
-Certificación y etiquetado. Básico para demostrar que se cumplen las exigencias sostenibles. Un sello que Europa proporciona una información confiable sobre los alimentos que compran.
España ha ido evolucionando en estas últimas décadas hasta tal punto de situarse como uno de los primeros en producción de este tipo de superficie. En los datos del año 2021 se estiman alrededor de 2,3 millones de hectáreas certificadas en 2021, abarcando cultivos tan variados como cereales, frutas y hortalizas, también se han desarrollado sectores específicos como el cultivo de aceite de oliva ecológico, viñedos ecológicos y producción de frutos secos ecológicos. Esta diversificación ha permitido a los agricultores aprovechar las ventajas de la agricultura ecológica en diferentes sectores.
Se ha ido notando el apoyo del Gobierno Central en este sentido con estrategias y planes de acción para fomentar esta práctica, que ha ido recibiendo un apoyo desde los consumidores. Distintas encuestas realizadas por las Asociaciones de Consumidores confirman «el creciente interés en productos ecológicos y más saludables».
Asmismo se ha confirmado, poco a poco, que España es uno de los principales exportadores ecológicos. No solo están subiendo las cifras al mercado europeo sino también a los países del Sur del continente asiático y EEUU.
La agricultura ecológica en España tiene el principal reto en mejorar la rentabilidad para los agricultores, buscar una gestión más eficiente del agua y luchar contra las plagas sin utilizar productos químicos sintéticos. Una apuesta por la innovación y tecnología hacia la denominada «agricultura de precisión». Esta práctica permite a los agricultores usar de un modo más eficiente los fertilizantes y el agua, reduciendo de este modo lo que pueda afectar al medioambiente. Muchas explotaciones agrarias en España están apostando en los últimos tiempos por aplicar la tecnología más avanzada en los cultivos y el sistema de riego.