La pasada noche en Starlite Occident se vivió una jornada diferente a todas. Por un lado, la leyenda rumbera de Gipsy Kings ft. Nicolas Reyes regresó al Auditorio con una colección de clásicos que siguen sonando tan vigentes como hace décadas. Y, por otro, Walls debutó en el escenario Sessions con un directo eléctrico y emocional. Una noche para públicos distintos, con un punto en común: la música en directo como espacio de celebración.
Con más de 25 millones de discos vendidos y una trayectoria que ha llevado su rumba-pop por los cinco continentes, Gipsy Kings siguen siendo un fenómeno global. Liderados por la voz inconfundible de Nicolas Reyes, la banda ha sabido mantener su esencia intacta: la fusión de raíces flamencas con el sonido internacional que los convirtió en iconos.
El grupo no dejó hueco para el descanso. “Djobi Djoba”, “A tu vera”, “Allegria” o “Un amor” fueron coreadas por un público entregado desde el primer acorde. Hubo también espacio para momentos más íntimos y arreglos instrumentales que permitieron lucir a una banda sólida, que conoce bien sus tiempos y su repertorio. La voz de Reyes, más reposada que en sus años jóvenes, sigue teniendo el peso suficiente como para llenar cualquier escenario. El final llegó con “Bamboleo” y una “Volare”. Un cierre elegante y festivo, con el público en pie y los aplausos extendiéndose hasta la llegada de la siguiente propuesta de la noche.

Cerrado el capítulo de los clásicos, era el momento de mirar al presente: Walls tomaba el testigo en el escenario Sessions. El artista murciano lleva años construyendo su camino en la música. Empezó en las batallas de freestyle, donde ya apuntaba maneras con su agilidad verbal y carisma sobre el escenario. Pero fue en 2020 cuando decidió dar un giro y apostar por su propio proyecto musical, alejándose del circuito urbano más clásico y abrazando un sonido más personal, donde se mezclan el punk, el pop y el rock con letras que hablan de ansiedad, relaciones, frustraciones y búsqueda. Su último álbum, Luna 18, es prueba de ello: una carta abierta a su generación, con hits como “Haz lo que quieras conmigo”, “Nápoles” o “Malos hábitos”, que se han convertido en himnos para su público.
Desde el primer tema, “Quédate, mi corazón”, se notó que venía a dejar huella. Con banda en directo, visuales y una narrativa pensada de principio a fin, el concierto fue más que un repaso de su discografía: fue una declaración de intenciones, interpretando temas como “En los huesos”, “Malavida”, “Haz lo que quieras conmigo” o “La Sole”. El cierre fue por todo lo alto con “Nápoles”, “Perro callejero y “Mi nena”, con el público saltando, cantando y levantando los móviles en ese último bis.
Caras conocidas como la doctora Marián Rojas, la supermodelo Valeria Mazza y la actriz Cayetana Guillén Cuervo disfrutaron bajo las estrellas de una noche inolvidable.
**Fotos de la organización.-