- La encefalitis es una emergencia médica cuyo pronóstico depende en gran medida del diagnóstico y tratamiento temprano.
- La encefalitis continúa siendo una enfermedad que causa secuelas neurológicas importantes en más de un 20% de las personas que logran sobrevivir, sobre todo en niños, mayores y personas con un sistema inmune deficiente.
- Cada vez se identifican y se tratan más casos de encefalitis autoinmune.
- Por el contrario, la incidencia de encefalitis infecciosa continúa en descenso gracias a la vacunación y a las medidas higiénicas.
- Los virus del sarampión, paperas, polio o rubéola pueden causar encefalitis muy graves en personas no vacunadas.
La neuroinmunología representa un campo en expansión que engloba un grupo de enfermedades neurológicas con un origen inmunológico, lo que significa que nuestro sistema inmunitario ataca erróneamente a nuestro propio sistema nervioso. Estos trastornos se caracterizan principalmente por la presencia de anticuerpos dirigidos contra antígenos neuronales o gliales, los cuales se utilizan como biomarcadores para diagnosticar, prever el pronóstico y establecer el tratamiento ante la enfermedad.
Las encefalitis autoinmunes constituyen el principal subconjunto de estos trastornos, y han cobrado un gran interés en los últimos años debido a los importantes avances en la comprensión del funcionamiento y desarrollo de estas patologías. Aunque las encefalitis autoinmunes se consideran trastornos poco frecuentes, su incidencia ha experimentado un aumento significativo en los últimos años, probablemente debido a una mayor capacidad diagnóstica gracias a la identificación de nuevos autoanticuerpos y a la mayor concienciación acerca de la enfermedad entre los neurólogos.
Las encefalitis autoinmunes afectan a pacientes de todas las edades y tienen un gran impacto en los pacientes, sus familias y la sociedad en general, ya que pueden provocar graves secuelas. La sintomatología varía en función del anticuerpo asociado, pero incluye principalmente síntomas psiquiátricos, convulsiones, alteraciones de la memoria, trastornos del movimiento y trastornos del sueño.
El diagnóstico de las encefalitis autoinmunes suele ser un reto para la mayoría de los neurólogos debido a que los síntomas son muy heterogéneos y a que la identificación de los anticuerpos neuronales, requiere de técnicas complejas solo disponibles en muy pocos centros de investigación. Tras el diagnóstico, el tratamiento se basa principalmente en inmunoterapias que controlan la respuesta anormal del sistema inmunitario frente a nuestras propias células.