La candidata socialista a la alcaldía de Estepona, Emma Molina, ha lamentado “el hecho de que haya instalaciones deportivas en el municipio que tienen conserjes, con los muchos y variados problemas que ello ocasiona a los usuarios, al mismo tiempo que hay 21 empleados, despedidos del Ere y del servicio de ayuda a domicilio, que han ganado sus demandas individuales y a los que el Ayuntamiento está abonando mensualmente sus sueldos sin necesidad de ir a trabajar porque sostienen que no tienen servicio alguno que prestar”.
“Es todo tan absurdo que no tiene lógica alguna más allá de que existe un interés premeditado por destruir los servicios públicos en el municipio. Se da la paradoja, además, de que algunos de estos 21 empleados son conserjes”, lamenta.
Molina, del mismo modo, ha querido mostrar su satisfacción al comprobar cómo la labor de fiscalización de los grupos políticos de la oposición ha servido, “al menos en esta ocasión, para forzar al equipo de gobierno del PP a poner en marcha un plan de choque que haya permitido acondicionar el pésimo estado de conservación que ofrecía el polideportivo Las Viñas”.
Cabe recordar que la pasada semana el PSOE denunció que el polideportivo Las Viñas estaba repleto de agujeros en las redes metálicas que cierran el recinto, puertas cerradas, vallas rotas, vestuarios y cuartos de baños sucios y abandonados.
Molina lamentó que el PP “se centre en hacer instalaciones megalómanos y abandone los equipamientos públicos. Tiene la misma importancia crear como mantener y el dinero de todos los vecinos debe ser empleado en ambas cosas”.
No obstante, la candidata socialista solicitó al equipo de gobierno “la misma celeridad en el cumplimiento de la normativa autonómica sobre seguridad en equipamientos deportivos” ya que nada se ha hecho desde que hace ya casi dos años el pleno de la Corporación aprobó, por unanimidad, una moción del PSOE para “modificar y adecuar las barreras de protección de las instalaciones del campo de fútbol San Fernando, Muñoz Pérez y polideportivo La Lobilla”.
“Nada se ha hecho en este sentido en estos dos últimos años por lo que, a día de hoy, en Estepona seguimos incumpliendo la normativa autonómica que, entre otras cuestiones, impide que las barandillas puedan ser escalables, con el siguiente peligro que esta desidia municipal puede suponer para muchos jóvenes”, aseguró la candidata socialista a la alcaldía, Emma Molina.