El Ayuntamiento de Casares no entiende como la Consejería de Economía de la Junta de Andalucía ha sacado a explotación minera la zona norte de Sierra de la Utrera, después de que la concesión existente ya hubiese caducado tras muchos años de negociación entre el Consistorio y Junta de Andalucía.
El complejo kársitco de la Sierra de la Utrera, similar aunque más pequeño que el de Antequera, tiene un indudable valor paisajístico, geológico y ambiental, al que se suma un alto valor cultural. En el mismo se concentran más de 30 localizaciones de interés patrimonial, con yacimientos de gran importancia como el protohistórico de Villa Vieja y cavidades de gran valor arqueológico, en uso como hábitat o espacio funerario al menos desde el V milenio a.c. Un territorio que actualmente están siendo objeto de numerosos estudios por parte universidades nacionales y europeas.
Para la protección de esta zona de gran valor patrimonial, el Consistorio colabora con la Plataforma para la Protección de la Sierra de la Utrera y en la declaración de Bien de Interés Cultural. De hecho, se ha iniciado declaración de BIC por existencia de pinturas rupestres en cuevas y se está tramitando otro BIC general que acoge todo el territorio.
El Ayuntamiento de Casares, que ya prepara alegaciones a esta concesión, no entiende la falta de sensibilidad de la Junta de Andalucía que atiende a interés económicos sin importarle la destrucción de restos arqueológicos de gran valor. Y critica la falta de comunicación entre las diferentes consejería de la Junta de Andalucía donde se están tramitando diferentes figuras de protección para la zona.
La Plataforma Ciudadana por la Protección de la Sierra de la Utrera entregó a la Consejería de Educación, Cultura y Deporte de la Junta de Andalucía con fecha 23 de enero de 2015 el Expediente para la inscripción en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz, como Bien de Interés Cultural con la tipología “Zona Patrimonial”, de la Sierra de la Utrera (Casares, Málaga), con el que se iniciaba el procedimiento administrativo que tiene como objetivo la protección integral de este singular torcal malagueño.
Con el objeto de proteger este paraje también se inició un procedimiento para su declaración como Paisaje Protegido, lo que desde marzo de 2013 contaba con un informe positivo de la delegación provincial de Medio Ambiente.