El boxeador Ayoub Ghadfa (+92 kg ), tras recoger la medalla de plata en Roland Garros, habló con la prensa y se mostró con una sensación “agridulce”, pero feliz por llevarse una medalla olímpica, “que no es poco”. En la final acudieron a la Philippe sus padres de modo inesperado para ver su hijo.
“Son muchos años de sacrificio, esfuerzo… al final uno siempre quiere el oro, y lo di todo. El esfuerzo fue bueno y en la final no pudo ser, pero estoy muy contento con mi trabajo y por la forma en la que rendí. En el primer asalto, estuve un poco descuidado, fuera de distancia. A medida que avanzaba el tiempo, cogí bien esas manos. Algunas me llegaron, y en otras llegué yo”, analizó el púgil marbellí que, actualmente, está en 104 kg, tal y como reveló. “El esfuerzo diario, el proceso, todo importa y disfruto de lo que hago, del boxeo, y se disfruta mucho más si consigues una medalla. Esta plata sabe a mucho”, añadió un Ghadfa con planes claros para lo que le queda en París: “Iré con El Profeta a sacarnos fotos en la Torre Eiffel y a celebrar”.
Su futuro en el boxeo no está claro porque no está el profesionalismo tan cercano como algunos podrían pensar: “No lo sé, todavía no he recibido ninguna oferta, no he recibido nada, así que, de momento, sigo en amateur. Seguiremos ahí con el equipo dándolo todo. Estamos creciendo y estamos muy orgullosos de todo el equipo, los que estamos aquí y los que no estamos”, les dedicó a sus compañeros en el Centro de Alto Rendimiento de Madrid, a las órdenes de Rafa Lozano. “Salir y no achantarme ante nadie era un reto y lo he conseguido”, resumió sobre su participación en esta histórica Olimpiada para Marbella.
**Foto del diario AS.-