
No pudo terminar el año con una victoria en casa el Málaga CF. Es la asignatura pendiente de esta extraña temporada. Hoy( 0-0 ) ante el Logroñés, jugando con 10 hombres desde el minuto 36 por la expulsión de Yanis Rahmani, tras ser revisada por el VAR. Un punto ante un rival con los que lucha para evitar problemas en la zona de descenso y que deja un sabor agridulce y la confirmación de la maldición que tiene el equipo blanquiazul de no ganar el último partido de cada año desde hace una década. La clave estuvo en la acción de la tarjeta roja. Inicialmente el árbitro Moreno Aragón pitó en la acción entre Yanis e Iñaki falta a favor del Málaga. Pero después de 2 minutos de dudas fue llamada a la Sala del VAR para analizar la acción, cambiando con tarjeta roja al blanquiazul «por agredir con el braceo para correr por el balón al jugador del Logroñés». Extraño y sorprendente para todos. Ahí cambió el signo del partido.
Hasta ese momento el partido era aburrido y tras el lío, con el Málaga recompuesto y con 10, sólo Andy tuvo una oportunidad para los riojanos con un tiro al palo. Así se llegó al descanso con el 0-0.
Con la recomposición de líneas ordenada por Sergio Pellicer, el Málaga estuvo mejor en el segundo tiempo ante un Logroñés que no asumió su superioridad numérica y apenas creó peligro ante la meta de Dani Barrio. Se vio mejor a los locales, pero sin ocasiones nítidas de gol. Al Logroñés se le anuló un gol, vía VAR, por fuera de juego de Ander Vitoria con un gran cabezazo a la red en el minuto 83. El Málaga trabajó hasta el final y sumó un punto que deja un sabor agridulce.
Con este punto se sitúa 12º en la tabla con 26 puntos en 19 jornadas, a 5 del playoff de ascenso y a 8 del descenso.
**Fotos de La Liga.-