En un comunicado de prensa facilitado hoy el PSOE de Estepona ha acusado al alcalde de Estepona, José María García Urbano( PP), «de mentir descaradamente a los ciudadanos cuando asegura que el Ayuntamiento ha ahorrado en los últimos nueve años 1,8 millones de euros en combustible pasando de los 264.000 euros que se abonaba en 2011, a los 65.000 euros actuales, ya que no incluye los vehículos de los numerosos servicios privatizados como jardinería, limpieza, playas».
La portavoz socialista, Emma Molina, señala que el alcalde «manipula y tergiversa los datos a su antojo para trasladar una realidad maquillada basada en una falsa gestión eficaz de los recursos municipales». Así aclara que los 65.000 euros del contrato de combustible actual sólo incluye los vehículos municipales, como los de la Policía Local y Protección Civil, tal y como señala el propio regidor en su memoria de Alcaldía. Los coches y maquinaria de limpieza, jardines, playas, que hasta 2011 formaban parte de la flota municipal, está en manos de concesionarias a las que se destina gran parte de los recursos municipales. Para ser exactos habría que sumar a esos 65.000 euros las ingentes cantidades de dinero que se están abonando a las concesionarias.
Como ejemplo, la portavoz cita el estudio económico del servicio de conservación y mantenimiento de edificios e instalaciones municipales que refleja que el gasto estimado en gasoil es de 55.000 euros y en gasolina de 7.000 euros. Mientras que la concesionaria de jardines cifra el gasto e combustible en 40.000 euros y Licuas, la empresa encargada de la limpieza, destina al mismo concepto 35.000 euros sin IVA. Sólo estas tres concesionarias suman más de 137.000 euros.
«Es cierto que baja el gasto en combustible de vehículos municipales, porque se ha reducido el número de éstos; porque la política de privatización continuada el García Urbano ha puesto en manos de empresas privadas gran parte de los servicios. Sería el colmo que, encima que pagamos a estas empresas un alto coste por servicios que eran municipales, también se mantuviera el mismo gasto de combustible», advierte Molina.