Así lo aseguraban ayer los delegados territoriales de Gobernación y Fomento al alcalde de Casares que les trasladó las inquietudes de los vecinos por los trabajos iniciales
Pepe Carrasco aprovechó la visita ayer a Casares de los delegados territoriales de Gobernación y Fomento, José Luis Ruiz Espejo y Francisco Fernández España, para conocer más sobre las obras de mejora de la seguridad vial en la carretera A-377 que une Casares con Manilva y Gaucín.
Uno proyecto que como indicaron ha empezado a ejecutarse con trabajos previos en diferentes puntos del trazado, entre ellos el parcheado de los socavones más pronunciados.
Ruiz Espejo aseguró al alcalde que los trabajos se iban a llevar siguiendo estrictamnete el proyecto, que prevé la rehabilitación del pavimento de la vía y corregir los deterioros existentes para mejorar la regularidad del firme.
Se realizarán también mejoras de drenajes transversal y longitudinal que provocan en muchos casos hundimientos del firme, se corregirán los deslizamientos, tras lo cual se procederá a la rehabilitación estructural del pavimento, y se completarán con nueva señalización y balizamiento.
Los trabajos van a suponer la homogeneización de la carretera, consiguiendo una anchura uniforme de calzada de seis metros (con dos carriles de tres metros) y una anchura de arcenes de 1,50 metros (0,75 metros en cada lado). Actualmente existen numerosos tramo donde la anchura de la plataforma es inferior a 7,50 metros, dando lugar a puntos con elevado riesgo en la seguridad vial.