**Artículo de Ignacio Iríbarnegaray.-
6-4, 2-7,7-6,6-3. Ese fue el resultado que empezó a esculpir el nombre de Carlos Alcaraz en la historia del tenis , un 11 de septiembre. Alguien que unos meses antes estuvo el 4 y 5 de marzo en la Davis en Marbella. Y yo, en casa haciendo trabajos de Uni. Pude ver al que se consideraría el sucesor espiritual de Rafa pero no podía por trabajos.
España y en general Andalucía es un país desafortunado para el tenis. Creamos de los mejores jugadores del mundo pero no tenemos ningún Grand Slam aquí. Existe el Madrid y Barcelona Open, pero no llegan a un título de Grand Slam. Esto crea un escenario en el que los españoles tienen muy pocas ocasiones de ver a sus jugadores. Menos, si no vives en Madrid o Barcelona.
Ni que decir tiene que como fan acérrimo del tenis, ese es mi peor error que recuerdo. Por suerte, la vida me ha brindado la oportunidad de enmendarlo. El 13 y 14 de septiembre vuelve a Marbella otra vez por Davis. Y eso es algo muy importante. Aunque no estará finalmente Alcaraz…
Marbella es una ciudad que vio los comienzos de Alcaraz. Ya se había destacado en torneos anteriores, pero la Davis lo recibió unos meses antes de conseguir su primer Grand slam. Por eso es tan significativo que iba a volver pero…
No sería tan significativo si esta Copa Davis volviese regularmente a Marbella. El problema es que no es así. Ese calendario de la Copa Davis que nos privó de la despedida en Málaga de Nadal, nos iba a permitir ver a Alcaraz esta semana. Un fin de semana más tarde de que se había coronado con su sexto Grand Slam en Nueva York.
Así que digo, a todos los españoles y particularmente a aquellos que no vivan en Madrid y Barcelona: No cometáis mi mismo error. Yo desde luego no lo voy a hacer. Aunque finalmente me voy a quedar con las ganas…