
**Alvaro Rodríguez( preparador de peleadores, Elche ) nos cuenta en este artículo su opinión de lo vivido en la WOW 21 Marbella, celebrada en Starlite.
-No tenía entrada.
La WOW siempre me ha apasionado. He visto muchas de sus veladas desde casa, siempre he pensado cómo se vería un evento de ese calibre desde dentro. Y esta vez me armé de confianza y lo hice: les contacté, toqué la puerta… una más de tantas que he tocado en esta vida, y me la abrieron.
Les propuse algo claro: ayudarles a potenciar su alcance, aportar mi granito de arena para poner las MMA de España donde se merecen. Les pareció una buena idea, por lo que hice las maletas, alquilé una furgo camper y emprendí mi viaje hacia Marbella, donde se celebraba la WOW 21. Esa mezcla de carretera, expectativas y nervios fue el comienzo perfecto para lo que estaba por vivir.
Al llegar, lo primero que me sorprendió fue la cantidad de cámaras y el movimiento constante. Entre tantos periodistas, más de uno me miró y quiso saber de qué periódico venía. Respondí la verdad: de ninguno. Tengo mi propia marca personal, una academia de preparación física para peleadores, y eso es lo que me ha llevado hasta aquí: vivir rodeado de peleadores cada día.
Ese mismo entorno, el que me acompaña siempre, fue el que me hizo disfrutar aún más de los combates de la noche. Me impresionó la actuación de Vincenzo Bussoliti, la explosividad y energía que tuvo de principio a fin; la victoria de Alexis Vera, que aceptó la pelea con apenas tres días de aviso y aun así se impuso; y, por supuesto, la finalización de Brett Johns, probablemente el momento más espectacular de toda la velada.
La organización estuvo a la altura. Gracias a ellos pudimos grabar desde dentro, movernos por la sala de prensa y hasta entrevistar al Dr. Aldo, preparador físico de Ilia Topuria, con quien ahora he comenzado una formación especializada en preparación física para MMA. Un contacto que marcó un antes y un después.
La WOW no fue solo un evento más. Fue la confirmación de que las MMA en España ya no son un sueño pendiente, sino una realidad en crecimiento. Estar allí, contar lo que pasa dentro y aportar mi granito de arena para que este deporte esté en el lugar que merece, fue lo más especial de la noche.
