Marbella vivió anoche una velada que fue un reencuentro colectivo con canciones que han atravesado generaciones y una demostración brutal de que Amaral no se ha movido un milímetro del lugar donde empezaron: la honestidad. La primera vez del dúo zaragozano en Starlite Occident dejó claro que lo suyo no es vivir de recuerdos, sino seguir escribiendo futuro.
Eva Amaral y Juan Aguirre comenzaron tocando en pequeños locales a mediados de los 90, sin más armas que sus canciones y una manera única de contarlas. Desde entonces, han construido una de las carreras más sólidas, respetadas y queridas del pop-rock español. Con discos que han marcado a varias generaciones e himnos convertidos en parte de la vida emocional de miles de personas, Amaral ha sabido evolucionar sin perder identidad. Sin ti no soy nada, Como hablar, Marta, Sebas, Guille y los demás o El universo sobre mí no son solo éxitos: son recuerdos compartidos, canciones-refugio, gritos de guerra. Más de 25 años después, siguen girando con todo su repertorio intacto y con nuevo material que no se conforma: su último trabajo, Dolce Vita, es una muestra de ello.
«Dolce Vita», el tema que abre el disco y da nombre a esta gira, fue también la puerta de entrada a una noche conmovedora. Con «Eso que te vuela la cabeza» y «Tal y como soy», Juan y Eva fueron hilando un relato que se fue cargando de sentido hasta que explotó con «Toda la noche en la calle». No hizo falta que pidieran nada: el público llevaba tiempo preparándose para este momento.

Nadie necesitó presentación para «Kamikaze» o «Moriría por vos», ni hacía falta explicación para «Ruido» o «La suerte». Pero el mayor impacto llegó con una de las nuevas canciones: «En el centro de un tornado», donde Eva volvió a volar sobre el escenario. Una imagen que ya forma parte del imaginario de esta gira, y que resume bien lo que se vivió: belleza, caos y la necesidad de mantenerse en el aire cuando todo tiembla.
El repertorio navegó con naturalidad entre las canciones recién salidas del horno —»Los demonios del fuego», «Viernes Santo», «La unidad del dolor»— y los clásicos que ya forman parte del ADN colectivo: «Cómo hablar», «Revolución», «Marta, Sebas, Guille y los demás», «El universo sobre mí» y «Salir corriendo». El cierre con «Ahí estás» fue puro Amaral: delicadeza, verdad y una mirada luminosa hacia el futuro. Han pasado treinta años desde que el dúo empezara en cafés y salas pequeñas, pero la conexión con su público —variado, intergeneracional, incondicional— sigue intacta.

Entre el público, rostros conocidos como Irene Villa, Cayetana Guillén Cuervo, Valeria Mazza, Estefanía Luyk y su hija, Zayra Gutiérrez, Edu Aguirre y Vania Millán disfrutaron del concierto y la posterior fiesta GUEST en el marco incomparable del festival boutique.
También Paula Echevarría, quien aprovechó la cita musical para celebrar su 48 cumpleaños. La actriz disfrutó de la noche acompañada por su pareja Miguel Torres, su hija Daniella, y muchos amigos más, entre los que se encontraban el futbolista Fernando Sanz e Ingrid Asensio, la estilista Ana Antic, y el actor Raúl Peña, entre otros.
**Fotos de la organización.-