La CEO y alma mater de la compañía Dexter Global Finance, Yeidy Ramírez, ha valorado para el Grupo Al Sol de la Costa cómo se encuentra el sector inmobiliario en la Costa del Sol y Andalucía. Así como las espexctativas y el futuro de su compañía.
– ¿Cómo está viendo este verano para el sector inmobiliario y financiero en la Costa del Sol?
– De acuerdo con lo previsto, con lo que ya veníamos percibiendo en la primera mitad de este 2025: las operaciones, tanto compra-venta de activos como promoción, especialmente residencial, se encuentran en un pico muy alto, y con bases muy sólidas. Y en gran medida se debe a que el capital privado y la financiación alternativa están, estamos ganando y ganando mercado sin tregua, en toda España pero con especial intensidad en la franja de tantos kilómetros que va de Málaga a Gibraltar. Es el momento y es el lugar.
– Viendo las presentaciones de promociones y el inicio de obras ¿se está viviendo un boom en estos momentos en este sector?
– Yo hablaría de boom, porque ahí están los números y las estadísticas. Pero no de burbuja, que es muy distinto y transmite una idea de fragilidad. Los fundamentos, a diferencia de la crisis de hace ya casi veinte años, están muy bien asentados. Hay unos parámetros para ofrecer préstamos muy controlados en el sector inmobiliario y, a diferencia de aquellos tiempos, hoy no contamos con exceso de oferta de producto inmobiliario sino por el contrario con escasez. Eso hace aminorar enormemente los riesgos en los créditos.

– Dexter no solo ayuda a la financiación de obras en España. También fuera. ¿Qué países y zonas son las más preferidas en la actualidad?
– Estamos llevando a cabo operaciones en otros países de Europa, la última en Reino Unido. Tenemos una división de negocio incipiente en América Latina y el Caribe, con base en México. Pero he de decir que España sigue siendo la prioridad casi absoluta y, desde luego, la Costa del Sol es si cabe una prioridad estratégica, inalterable para nosotros, año tras año. Y la segunda mitad de este 2025 no va a ser menos.
– ¿Qué diferencia a Dexter con otras empresas parecidas en estos momentos de tanta competencia en el sector inmobiliario?
– Seguramente son los clientes y el propio mercado los que deberían evaluar o comentar las causas de nuestro liderazgo. Si debo decirle, con toda humildad, que los niveles de especialización, de dominio del sector en todos sus frentes, de experiencia y cualificación profesional en el capital humano y con mucha fuerza en los cuadros directivos de todas las áreas… son un cúmulo de factores que nos han colocado y nos mantienen en una posición privilegiada. Con mucha vocación y con mucho trabajo.
– ¿Cuáles son los principales retos que tiene Dexter para el futuro?
– Uno y constante, como en cualquier compañía y en el libre mercado, que es incrementar con más ritmo si cabe el número de clientes, de empresarios a los que financiar. Igualmente, elevar el ticket medio de las operaciones, que se inicia a partir del millón de euros y hasta los 150 millones por proyecto. En última instancia, subir igualmente el ‘scoring’ de las empresas a las que financiamos, entre las que ya contamos con cotizadas, firmas muy fuertes con balances consistentes. Los cimientos están muy bien colocados y el edificio de nuestra compañía, valga la metáfora, en plena construcción.

– Dexter se creó en el año 2019. En estos seis años, ¿qué es lo que más le ha alegrado que haya ocurrido en la empresa? ¿el asentamiento de la firma como apoyo a los inversores?
– La culminación de cada operación es un éxito. Y a mí me gusta ver qué es lo que hay detrás de cada proyecto, sobre todo en términos de creación de puestos de trabajo. Y ése es un punto de especial satisfacción: comprobar cómo de manera tan directa, tan efectiva, se ayuda a generar riqueza y llega a tantos profesionales que se pueden involucrar en esos proyectos empresariales (inmobiliarios o no) gracias al capital privado del que se dotan. Sin duda, gestionando y representando a más de cuarenta fondos, el hecho de que constantemente, desde fuera de España se llame a la puerta de DEXTER para que gestionemos e intermediemos a grandes fondos institucionales es otro de los aspectos que nos ilusiona, y que nos impulsa para seguir adelante y hacia arriba.
– El camino no habrá sido fácil. ¿En algún momento dudó que el proyecto no fuera adelante como habían pensado?
– Con el cambio de la ley hipotecaria, en 2019, y la orientación clara de la financiación alternativa a las empresas y no a particulares -porque así se canalizaba a través de la norma- tuve muy claro que había mercado y grandes posibilidades de desarrollar negocio, como mínimo en el corto y medio plazo. Esos primeros momentos, si bien no fueron de duda en ningún caso, pero sí que como toda transición no resultaron fáciles: había que abrir camino, había que convencer de que ése era el futuro, había cierto escepticismo en el propio mundo del capital privado… pero esa parte, que insisto no fue nada fácil, sí que fue en cambio, para mí personalmente, desafiante, estimulante.