**Crónica de EUROPA SUR.-
Cuesta volver a escribir la palabra derrota después de tanto tiempo, especialmente cuando se antoja tan injusta como la que cosechó el Algeciras CF en Murcia en su despedida de la temporada 2024/25. El equipo de Fran Justo mereció, como poco, el empate en un broche de curso condicionado por el escenario, por lo que se jugaba el rival y por un arbitraje algo casero que decantó la balanza en dos acciones claves: perdonar la expulsión al local Kike Cadete cuando Leiva iba lanzado hacia el área y un controvertido penalti por manos de Paris Adot en el minuto 89, una pena máxima que resultó el salvoconducto para que los pimentoneros rescatasen la segunda posición de cara al playoff de ascenso.
El resultado a fin de cuentas es intrascendente para un Algeciras que ha terminado en la novena plaza con 52 puntos, con los deberes de la permanencia entregados desde hace dos semanas, pero queda ese regusto amargo de que un punto habría sido la recompensa mínima para un equipo que compitió a la altura, supo resistir cuando tocaba y desquició por momentos a un Murcia que tuvo que quemar las naves para evitar un incendio antes de su momento cumbre. El Algeciras fue a por todas, tanto es así que Fran Justo debió saltar como un resorte cuando el árbitro no quiso expulsar a Cadete en la mencionada jugada del minuto 64 en la que el algecireño Leiva cabalgó medio campo antes de ser derribado. Quizás en otra plaza sí hubiese sido roja, pero en Murcia y en la última jornada no bastó.