El peleador marbellí Nico Gaffie ha dejado una huella imborrable tras su impresionante victoria sobre el checo Radek Stadler, a quien derrotó por TKO en el segundo round. Este combate, que tuvo lugar en Marbella Arena el pasado sábado y marcó el debut de Gaffie en la disciplina del Bare Knuckle, un reto que aceptó con valentía y que le ha llevado a consolidar su nombre como una firme promesa.
A pesar de su formación en kickboxing, Gaffie demostró que su habilidad y técnica son igualmente efectivas en el boxeo sin guantes. Desde el primer asalto, mostró una confianza arrolladora y una estrategia bien definida que sorprendió tanto a su oponente como a los cerca de 5.000 aficionados presentes en la instalación. La victoria no solo resalta su destreza en el ring, sino que también subraya su ambición de convertirse en un nombre destacado dentro de la BKFC.
“Ha sido un duro camino, pero al final del día, todo el esfuerzo da sus frutos”, declaró Gaffie tras la pelea, visiblemente emocionado por el apoyo de su público local. Su éxito es un reflejo de su dedicación y sacrificio, características que lo han llevado a competir a nivel internacional en lugares como China, Japón y Abu Dhabi.

Con esta victoria, Gaffie está abierto a futuras oportunidades dentro de la Bare Knuckle Fighting Championship. El joven marbellí está decidido a dedicar su vida al boxeo y continuar escalando posiciones. Con un historial impresionante de 60 combates, de los cuales solo ha perdido 8, Nico llegó al evento con una racha notable de 10 victorias consecutivas, 5 de ellas por TKO.
En su preparación para este importante enfrentamiento, el boxeador marbellí entrenó duramente junto a Fran Palenzuela y Rubén Lee en el Real Club de Padel Marbella.
En todo momento ha contado con el apoyo de su manager, Charlie Vivas y la ayuda de su patrocinador, Watches Marbella, a quienes agradece el respaldo en este momento tan importante.