La ONCE deja más de 1´7 millones € en San Pedro Alcantara

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La fortuna es así de caprichosa. Acaba mayo con más de 6,3 millones de euros en premios con el Cuponazo de la ONCE del pasado viernes en Málaga y comienza junio con el mayor premio que otorgan los sorteos de fin de semana de la ONCE en San Pedro de Alcántara, con cerca de 1,7 millones de euros repartidos entre diez vecinos y otro Sueldazo que suma otro premio de 240.000 euros en diez años en Málaga capital. Todo en un sorteo que ha volcado toda su fortuna en Andalucía, 2,8 millones de euros repartidos entre cuatro provincias andaluzas.

La vendedora de la ONCE que ha llevado la suerte a San Pedro de Alcántara es Montserrat Martí, La Rubia, como la conocen con cariño vecinos y clientes. Una mujer “muy escandalosa”, según se reconoce ella misma, “muy malagueña”, de las que pregonan los números en voz alta, de las que provocan al cliente para se lleven dos cupones mejor que uno, u otro para el día siguiente, o de otra modalidad de juego, de las que convence con sus corazonadas, que hace reír a sus clientes y que transmite tanta dosis de empatía como simpatía. Son las claves, asegura, para ser una buena vendedora de la ONCE. “Me considero una persona muy agradable, soy muy entregada, les vendo la ilusión, me enrollo con los clientes, he nacido para ellos, tengo mucho carisma”, afirma con sinceridad.
Martí vendió la serie agraciada con 300.000 euros al contado y 5.000 euros al mes durante 20 años y nueve cupones premiados con 20.000 euros cada uno, que suman 1.680.000 euros en la calle Lagasca a las puertas del supermercado Maskom. “Era la ilusión de mi vida, dar un premio. Al que le haya tocado le he hecho el favor más grande de la vida y me siento muy orgullosa de haber repartido tanto dinero a gente de calle trabajadora”, subraya.

-“Soy la mujer más feliz del mundo”
Hoy Monserrat es una mujer feliz. Pero no siempre ha sido así. A los 45 años un cáncer de mama quebró su vida. Tuvo que jubilarse, entró en depresión, y aun se recuerda encerrada en su habitación tomando 18 pastillas al día. Las sesiones de quimio dañaron su corazón y el mundo se le vino abajo con la mitad solo de su pensión hasta que logró vencerlo a fuerza de coraje, se hizo primero voluntaria de Cruz Roja y entró después a trabajar en la ONCE como vendedora.
“La ONCE me abrió la puerta, me dio la mano y desde entonces soy la mujer más feliz del mundo. Soy feliz trabajando y esa felicidad se la transmito a los clientes, por eso siempre estoy con ellos de cachondeo. Era mi destino, ser vendedora de la ONCE” concluye con el punto de emoción que da haber repartido un premio de esta envergadura entre sus clientes.
El relato de superación de la malagueña Montserrat Martí fue objeto del Trabajo Fin de Máster de su hija, Sandra Romero, en la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la Universidad de Málaga en 2022, con un vídeo que resume toda su trayectoria vital.

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