
La temporada otoño-invierno presume de ser la preferida por los entusiastas de la gastronomía gracias a los matices y sabores propios que ahora invaden el recetario malagueño. Fiel a la esencia andaluza camuflada en un estilo audaz y desenfadado, el restaurante Picador, desde su ubicación privilegiada en el resort La Zambra y con los chefs Iker González y Juanjo Solano al frente de su cocina, presenta novedades que superan las expectativas y diseñadas con mucho mimo, por supuesto, para rescatar los mejores secretos de las casas andaluzas.
Así, la carta de otoño-invierno de Picador comienza con un homenaje a los grandes clásicos en clave actual y tono vanguardista, reflejado en entrantes como la ensaladilla de picantón confitado con encurtidos caseros –pepino y cebolla roja–, mahonesa de la casa y huevo; cremosas croquetas de cecina y tuétano asado, servidas sobre una cama de romero que termina de aromatizar el plato; brioche de calamares fritos, chucrut fermentado durante 22 días para aportar la acidez perfecta y hojas frescas, con un acompañamiento de alioli a base de pieles de lima, limón y naranja; o gofre de camarón que recuerda con intención a la tortita de camarón gaditana. Además, como resultado de su filosofía, que defiende que las formalidades se dejan atrás para dejar espacio a los bocados más vibrantes, Picador continúa su selección de entrantes con el aguacate tatemado de la Axarquía malagueña, ventresca de atún y alioli negro; berenjena asada con miso cítrico, miel de Frigiliana y gel de zanahoria amontillada, que se presenta como la estrella vegana de la carta; y, por último, el entrante más rompedor con el concepto de la carta para los más atrevidos y amantes de la fusión: cogollos asados al horno con compota de manzana, anguila humada y napados con crème fraîche.

A través de sus principales, Picador se posiciona como el ‘hot spot’ de Mijas siguiendo la estela de la gastronomía malagueña con espíritu de vanguardia. Entre ellos, se puede degustar el canelón de chivo –producto típico de la región– con queso Payoyo; el emblemático pescado de lonja frito con porra de piparra en lugar del clásico tomate; o arroz meloso de bogavante, un plato icónico de la carta, pero ahora presentado en su mejor versión con especias típicas de la gastronomía española para aportar frescor.

Por último, entre los nuevos postres de Picador, se encuentran el chocolate en cinco texturas, terminado en sala con una sopa de chocolate caliente; la famosa torrija de Picador, rellena de praliné de pistacho casero, polvo y helado de pistacho; siguiendo una línea clásica, profiteroles, pero con relleno de mango y un cremoso de chocolate blanco caramelizado; y como propuesta vegana, tenemos el postre piña y coco, con una base de espuma de coco y piña asada a baja temperatura caramelizada y gel de lima.
La oferta gastronómica de Picador se complementa con una carta líquida compuesta por más de 90 referencias nacionales e internacionales, dando especial protagonismo a los vinos de la región como Lunares, Ingénito o Cloe Brut Nature. Espumosos, champagnes, tintos, blancos y rosados, así como finos dulces y generosos constituyen la extensa propuesta que se completa con una gran variedad de cócteles, vermuts y licores. Se podrán probar vinos y champagnes de alta gama por copa, como Vega Sicilia, Baron de Rotschield, Louis Roederer, Chablis “Le Clos”. También un Sherry Corner con finos tan únicos como La Bota de Oloroso Viejísimo Bota No Nº 98, 1955 Palo Cortado, Urium Oloroso.

–Iker González y Juanjo Solano
Iker González Ayerbe
Apasionado de la cocina desde muy joven, Iker estudió en la Escuela Superior de Hostelería y tras realizar un máster en el Lycée Hôtelièr du Biarritz, comenzó su carrera en las cocinas del Hotel Du Palais de Biarritz de la mano del chef Jean-Marie Gautier. Anteriormente, Iker ha trabajado en restaurantes y hoteles de renombre a nivel mundial, como el restaurante de Martín Berasategui o Zuberoa junto con el chef Hilario Arbelaitz, entre otros.
Juanjo Solano Fonseca
Natural de Costa Rica, Juanjo convirtió su gran pasión por la cocina en su profesión a los 17 años. Después de realizar una licenciatura en gastronomía y ganar experiencia en el sector de la hostelería, estudió Administración de Empresas, que le permitió ganar conocimientos en dicha materia y abrir su propio restaurante en su tierra natal.