El código de Buen Gobierno y los Presupuestos Participativos impulsados por Izquierda Unida en el pleno ordinario de febrero conducen a Marbella hacia la transparencia efectiva y la participación real y alejan a la ciudad de la «opacidad y oscurantismo de otros tiempos».
«El ayuntamiento de Marbella ha dado un paso de gigante en transparencia y participación. Un paso inconcebible, impensable, hace apenas 9 meses. La aprobación de un código de Buen Gobierno que obligue a los cargos públicos a rendir cuentas a la ciudadanía de sus movimientos, no sólo durante, sino también después de su paso por la institución municipal, y comenzar a caminar la senda para que los Presupuestos Participativos sean una realidad en 2017», ha señalado el portavoz del Grupo Municipal de Izquierda Unida y concejal de Participación Ciudadana, Miguel Díaz, que ha añadido «que estos dos son ejemplos de gobernar para la gente, situar a la ciudadanía como el centro de la acción política a través del compromiso ético con lo público y de la participación real en el futuro de la ciudad».
El Pleno Ordinario aprueba así la propuesta de Buen Gobierno Local impulsada por la delegación de Participación Ciudadana, cuyo documento se inspira básicamente en lo aprobado por la FEMP y recoge entre sus medidas contar con una declaración de bienes, de patrimonio, de participación en sociedades, de renta actualizada de todos los cargos públicos y personal directivo, tanto al asumir sus cargos como tras el cese en los mismos.
Por otra parte, el pleno municipal también ha aprobado los Presupuestos Participativos para 2017 en una moción presentada por el Grupo Municipal de Izquierda Unida, lo que supondrá una «democracia del gasto, una democracia de la inversión pública. Los Presupuestos Participativos constituyen una apuesta innovadora de cogestión pública ciudadana que propugna como principio básico la democracia participativa para la planificación comunitaria de los recursos públicos municipales», ha apuntado Díaz.
El dinero de Malaya, para Marbella
«Queremos que el dinero recuperado de Malaya y de otras operaciones contra la corrupción en Marbella regrese a la ciudad, pero no de cualquier modo, sino en forma de inversiones urbanísticas. Que se gestione desde Marbella lo que siempre ha pertenecido a Marbella y lo pediremos al congreso de los diputados», ha subrayado Victoria Morales, Secretaria Local de Acción Política de IULV-CA.
La moción presentada por el Grupo Municipal de Izquierda Unida ha sido aprobada por unanimidad. Moción en la que se incluye además de esa petición a los grupos parlamentarios del congreso «un impulso a los cambios normativos necesarios para garantizar que los bienes, sumas económicas y multas de los casos de corrupción reviertan en las administraciones públicas que hayan sido afectadas por cada uno de los casos de corrupción. Y que se acompañe de una reforma del Código Penal para endurecer las penas de prisión sustitutorias al pago de multas a las personas condenadas por delitos de corrupción y que se cree un catálogo de los bienes devueltos a la ciudad», ha apuntado Morales.
Medallas de la ciudad
«Hemos dicho no a la medalla para Starlite por ética, por compromiso, por coherencia. Hemos dicho no hasta que se cumplan las exigencias y normativas que la empresa explotadora debe llevar a cabo en relación al vallado del entorno, retirada de materiales, a los contratos laborales y de seguridad2, ha explicado el portavoz del Grupo Municipal de Izquierda Unida. «Por otra parte hemos votado a favor de conceder la medalla de la ciudad a Stop Desahucios, por su labor de lucha incansable a favor de todas aquellas personas afectadas por la política depredadora emanada de la crisis económica», ha abundado Miguel Díaz.