**Nota de prensa de la CSIF.-
«En el día de ayer 20 de Enero, UGT y CCOO reunían al Comité de Empresa para llevar a escena un teatrillo que ya tenían preparado de antemano, y con el que ambos sindicatos de clase pretenden paralizar la iniciativa planteada por CSIF semanas atrás al denunciar la pérdida de vigencia del Convenio Colectivo del personal laboral del Ayuntamiento de Estepona con la intención de recuperar derechos laborales.
Esta maniobra orquestada conjuntamente por CCOO y UGT será bién recibida y muy del agrado del autoritario Alcalde del Partido Popular el Señor José María García Urbano, quién no estaba muy por la labor de tener que sentarse a negociar con los trabajadores. Algo a lo que sin duda no está acostumbrado ya que desde que accedió a la alcaldía su política se ha basado en los despidos, las privatizaciones, los recortes y las amenazas.
Pero no es la primera vez que estos sindicatos, considerados presuntamente de izquierdas, sirven al patrón sumisamente abandonando a su suerte a los trabajadores, dejándoles desamparados y al arbitrio de una tiranía política sin precedentes en nuestra localidad, ya que ni en los años de gobiernos del GIL el desprecio y la infravaloración hacia los empleados alcanzó los niveles que impone el Alcalde del PP García Urbano.
El 25 de Mayo 2016 ante los juzgados de los Social de Málaga, con el objetivo de nivelar la diferencia salarial existente entre los empleados municipales procedentes de las antiguas empresas municipales y los propios del ayuntamiento, se presentó una demanda de derechos. Esta “sublevación” obrera, inaceptable para la soberbia del Señor Alcalde, fue atajada usando a UGT y CCOO quienes se encargaron de propagar el virus del miedo entre la plantilla, recogiendo firmas y forzando una asamblea general de trabajadores donde asustados fueron inducidos a votar favorablemente la retirada del pleito judicial iniciado.
En el ayuntamiento de Estepona de entre los más de 600 empleados, coexisten por una parte los funcionarios que apenas llegan a los 150 y que en su práctica totalidad pertenecen al Cuerpo de Policía Local, y de otra el personal laboral. A estos 450 empleados laborales hay que sumar el personal de las concesionarias de los servicios privatizados, todos ellos con una relación laboral de carácter indefinido no fijo.
Esta situación de provisionalidad y por ende de inestabilidad laboral es la que de manera infame y ruin viene recurrentemente siendo utilizada como chantaje y coacción contra los trabajadores cada vez que éstos de una u otra manera intentan reivindicar sus derechos laborales. El Alcalde de Estepona el Popular José María García Urbano ha encontrado con esta maniobra su personal látigo con el que subyugar las revueltas sindicales, dándole un uso nada sutil ni soterrado sino ejecutando su amenaza sin complejos ni remordimientos.
Eliminar la provisionalidad de los empleados laborales convocando oposiciones libres o cronograma de procesos de provisión definitiva de puestos de trabajo ocupados por personal laboral indefinido, son dos de las formas que ha tenido el Señor García Urbano para referirse y poner sobre la mesa su personalísima forma de entender la negociación con los trabajadores. Es la forma que tiene el Alcalde de Estepona de entender la buena fe que debe presidir toda negociación, es la forma del Señor Urbano de imponer su autoritarismo, y es la forma que tiene un ex Abogado del Estado de tiranizar a los trabajadores».