Según informa el diario SUR, la Guardia Civil intervino ayer la asociación de Amigos de Animales Abandonados de Marbella, conocida popularmente como Triple A, en el marco de una investigación que desarrolla el Juzgado de Instrucción número 3 de la ciudad. Miembros del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) del Instituto Armado irrumpieron en la sede de la asociación, impidieron la entrada de personas a las instalaciones y se llevaron a declarar a tres de sus responsables: la presidenta, el secretario y el veterinario de la asociación. Estos quedaron en libertad tras prestar declaración y para hoy han sido citados al menos otros 14 voluntarios. Los miembros del instituto armado realizaron también un exhaustivo registro de las instalaciones que se prolongó durante todo el día.
Los agentes cerraron desde la mañana los accesos a la sede de la asociación, situada en la carretera de Ojén, e impidieron la entrada de los voluntarios que se acercaron como cada día a desarrollar trabajo voluntario en las instalaciones, que albergan a un número aproximado de 400 animales entre perros y gatos. La operación de la Guardia Civil se enmarca en una investigación impulsada por la Fiscalía de Medio Ambiente que se originó en una denuncia que al parecer fue presentada por personas que trabajan o que han trabajado en la asociación. La Triple A tiene seis personas en plantilla, y el 80% de sus voluntarios son extranjeros.
Según publica SUR, la investigación se inició por presuntos casos de maltrato animal, aunque con posterioridad podrían haber aparecido otros posibles delitos de índole económica. La asociación maneja un presupuesto mensual de 30.000 euros y se sostiene principalmente por donaciones y aportaciones de sus asociados. El Ayuntamiento realiza una aportación mensual de 3.500 euros.
Entre las actuaciones que al parecer están siendo investigadas figuran el envío al extranjero de animales que son adoptados por ciudadanos de países europeos y la cremación de los gatos, perros y otros animales que aparecen muertos.